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Escapó de la cárcel y robó 370.000 euros de un museo

Este relato tiene características espectaculares como esas que vemos en las películas de estafadores que siempre se salen con la suya. Un hombre escapó de la cárcel y con una identidad nueva se hizo director de una entidad de la que desvió 370000 euros antes de huir.

Su nombre real es Vladimir Prokop, y fue condenado por estafa en el año 2009, por robar previamente 350000 euros de una entidad caritativa. Se hizo pronto de una nueva identidad, el nombre de Libor Liska y fue lo suficientemente inteligente como para ganar un concurso público como economista que lo hizo acreedor al puesto de encargado de las cuentas del Museo Nacional de Agricultura de Praga.

07De allí desvió una cantidad solo un poco superior, transfiriéndole parte del dinero a una mujer que seguramente era su cómplice. El resto del gran monto no se pudo rastrear, por lo que salió incólume de la situación.

Vladimir Prokop es un estafador de carrera. Ya tenía unos arrestos previos por diez estafas, incluyendo en robo anterior a una iglesia a la que privó de mucho dinero proveniente del extranjero. Es un profesional en el arte de tomar de lo ajeno.

Este relato no hace más que despertar la imaginación. Casi es aventurero pensar como este hombre escapó de la cárcel, en lo que no puede ser una tarea sencilla, para lograr en poco tiempo obtener un puesto de responsabilidad con acceso a mucho dinero. Casi despierta simpatía.

Claro está que dicha simpatía llega a su fin con el robo a una iglesia, una institución caritativa. Allí termina el encanto, e invita a desear que el sujeto sea atrapado y castigado justamente como lo merece.

A diferencia de los ladrones de película, que les roban a los ricos o a los mafiosos, el avaricioso Vladimir Prokop, no es en realidad un ejemplo para nadie.

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